La Noticia de Adviento

Para hablar de este tiempo de espera es necesario acudir a la figura de María porque es en ella donde la espera cobra sentido. Para comenzar, me quiero aprovechar del pasaje del Evangelio de san Lucas, donde el evangelista nos narra, de una manera muy bella el anuncio del ángel Gabriel (Lc 1, 26 -38), y desde allí tomar algunos elementos fundamentales que nos permitirán comprender para qué se vive este tiempo de adviento y cómo vivirlo.

Lo primero que quiero rescatar y que es de vital importancia, es el saludo del ángel a la llena de gracia: “Alégrate”. Hoy, tu y yo estamos llamados a ser profetas, mensajeros de la alegría, en un mundo que no se ríe, que está triste, y que es inmediatista; que ha olvidado ser niño, ser persona; que ha olvidado el contacto cara a cara y que se ha encerrado en el egoísmo, en el consumismo y en las redes sociales. Como católicos estamos llamados a mostrar otra cara; estamos llamados, tú y yo, a ser plenos, a ser santos, santos alegres, que reflejemos al Jesús que nos hemos encontrado y que experimentamos cada mañana; estamos llamados a encender este mundo del fuego del amor de Dios… vamos, vamos en este adviento a despertar el universo… vamos, vamos a disponer nuestro corazón, como la “bendita entre las mujeres”.


Sigamos adelante con las palabras del ángel que en este momento también se hacen vida y anuncio para ti y para mí: “No temas”. Hoy el Señor nos está anunciando que debemos ir hacia adelante, a no tener miedo, sino una plena confianza y abandono en la acción poderosa del Espíritu Santo. A renglón seguido nos dice; “porque has hallado gracia delante de Dios”, y es precisamente este tiempo de adviento, el ideal para buscar un estado de gracia ante la mirada misericordiosa de Dios; acudiendo a Él por medio de la vida sacramental, disfrutando del banquete eucarístico y la confesión, que nos da el perdón de nuestros pecados por medio del sacerdote. Es hora de comenzar de nuevo, ¡espera en Dios!

Finalmente, el ángel le dice a María: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y te cubrirá con su sombra”. De esta manera el Señor nos muestra que solo puede entrar y hacer su obra en un alma en estado de gracia, en un alma que tiene la casa preparada para su venida, el pesebre dispuesto y adornado de tu corazón.

Vamos pues a disponer y abrir el corazón para permitirle que more en nosotros. Que tú y yo podamos ser ese sagrario donde Él habite, su sombra nos cubra y seamos dignos templos del Espíritu Santo. A ejemplo de Nuestra Señora demos el sí, con una determinada determinación y hagámonos esclavos del amor diciendo: “ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”. Dejemos de buscar como locos una vida alegre y plena en lo temporal, en lo que se acaba; ya es hora de caminar hacia el corazón de Jesús, vamos a cruzar el camino de la vida con la fe de María, esperando y amando este Sagrado Corazón, aquí está la plenitud… y la plenitud está en una decisión. Tú marcas el camino a seguir, Jesús nos espera.

0 vistas

Visítanos

Girardota - Antioquia

Vereda Juan Cojo, Sector San Francisco

Fraternidad Sagrado Corazón

Fotografías por: Oscar Páez

Síguenos

  • Facebook Social Icon
  • YouTube Social  Icon
Oración de visperas - Carmelitas Contemplativos
00:00 / 00:00